miércoles, 27 de julio de 2016

Iba a responder a Alicia...

Ya me estoy estresando antes de empezar. Hace días que no abro el ordenador (desde el jueves, concretamente), y se me ha acumulado la faena, tengo un montón de comentarios que atender, blogs por visitar, y he de comentar algo que considero importante, de ahí este escrito.

Esta entrada es una especie de super-mega-respuesta a los comentarios que me ha hecho Alicia en las dos últimas publicaciones de mi blog. Me enrollé tanto al componer la contestación que se ha convertido en toda una redacción digna de tener su propio espacio (luego dice ella que es pesada, juas, miradme a mí, ja ja ja).

En mi entrada "la visita" donde contaba la primera consulta con esta señora (verla aquí), Alicia estaba un poco preocupada/indignada porque cree que hay mucho intrusismo profesional.
Bueno Alicia, pues creo que tienes toda la razón del mundo. No digo yo que no. Es más, sospecho que sí.

Es cierto que esta mujer no me ha hecho una visita como la que yo esperaba, ni me midió, ni apenas fuimos al grano en cuanto a mi forma de comer se refiere. Eso sí: no me quitó ningún alimento, al contrario, me dijo que “si te mando comer un dedalito de arroz cocido y 100 gr de pechuguita de pollo, lo harás durante dos días y luego me mandarás a la mierda”. Literalmente me dijo eso.

Como cardióloga cobra por la primera visita 45 euros (aunque creo que es para una visita de corazón, no de alimentación, que es más barata). Eso lo vi un poco rarito, porque al pedirle hora le pregunté directamente cuánto me iba a costar. Y me contestó que depende, que cuando me viera ya me lo diría, que seguramente no llegaría a esos 45.
He de decir que hoy he de volver por tercera semana y todavía no me ha cobrado nada de nada, ni tiene pinta de hacerlo en un futuro cercano. Así que si me toma el pelo, será en cuanto a mi tiempo personal, no a mi monedero. Al menos eso me tranquiliza un poco, la verdad. No sé si debería contarlo, igual la pongo en un compromiso ante otros posibles pacientes, pero como nadie sabe ni quién es... pues eso.

Tal vez tengas razón y sea una especialista que ha hecho un cursillo de alimentación y con eso ya se ha puesto a asesorar a la gente. En mi caso concreto, creo que lo que yo necesito es una coach (qué poquitito me gusta esa palabra, pordió), alguien a quien dar cuenta de las cosas que hago, alguien que no me juzgue si no cumplo, pero ante quien me apetezca hacer bien las cosas. Lo tendría que saber hacer yo solita, que ya voy para los cincuenta y debería saber autocontrolarme. Pero debo ser menos madura de lo que pensaba, ains.

¿Por qué necesito una orientadora/mentora/lo-que-sea???

Porque cuando intento buscar ánimos y motivación en mi familia, no saben cómo gestionarlo. Lo de estar gorda, me dicen que estoy muy bien, pero que debería perder un poquito. Eso no me inmuta, yo sé que me sobran 20 kg por lo bajo. 

Pero en lo de tirar cosas… ahí me dan miedo. Si yo me fuera una semana fuera y dejara a mi marido y mi hija pequeña, al volver mi casa estaría vacía. Un alivio y una forma de cortar el problema de raíz, pero solo de pensarlo me entra ansiedad. Pero con mayúsculas: ANSIEDAD. Mis recuerdos, mis cosas viejas (antiguas, pero poco valiosas), mi idea de decoración, donde tengo pensado colocar la mayoría de “trastos” de forma bonita… dios, me lo tirarían todo sin pensarlo ni dos segundos. Mi hija mayor no, ella se lo llevaría todo a su casa y volveríamos a empezar el problema, pero en otro espacio. Qué fuerte.

Mis aficiones han pasado a un segundo plano. La más importante de todas, lo que quiero hacer desde que tengo uso de razón, es escribir. Escribir, escribir, escribir. Lo hago menos de lo que me gustaría, y siempre con la sensación de que he dejado cosas sin hacer para “perder el tiempo” con mis escritos. Por eso he dejado a un lado mis relatos y mis cosas, mis lecturas, mis hobbies. Ahora he de arreglar este problema, estoy absolutamente centrada en ello. Empecé el lunes. He de redecorar algunas estancias durante las vacaciones y mientras, voy sacando cosas de la casa. Luego ya podré dedicarme a vivir mis sueños. O no. Ya veremos.


En cuanto a lo del comer y la nutricionista. Volvamos al asunto. A ver, muchas de vosotras sois personas muy interesadas en estos temas nutricionales, pero yo no, sinceramente, me aburren un montón.

Lo único que necesito aprender de nutrición es seguir ciertas costumbres y arraigarlas en mis hábitos. Eso ya lo tengo, más o menos. En casa comemos bastante sano, a grandes rasgos. Ni fritangas, ni chucherías a gogó, ni comidas preparadas, ni potingues con demasiada química, ni bebidas azucaradas…  comemos mucha fruta y verdura, varias veces por semana legumbres, patatas, pasta, arroz, pan… algo de pescado blanco y azul, poquita carne, tanto roja como blanca. Lo único que debo hacer es comer un poco menos. Pero básicamente cocino bastante sano. Ni me gusta cocinar, ni me gusta pensar en la comida. Solamente me gusta zampármela.

Segurísimo que estoy equivocada, seguro-seguro. Peeeero... mi gran aspiración en cuanto al peso y a la alimentación es que sea algo secundario en mi vida. Que tenga tantas cosas interesantes que llaman mi atención que lo del comer no sea algo tan importante en mi día a día.  

Cuando tenga resuelto el tema de los trastos, si todavía no he perdido peso, tal vez busque a otra persona para que me ayude con eso. Entonces tendré que pedir consejo a Alicia, a ver cómo encuentro a alguien que pueda responder a todas esas preguntas que ella se hace cuando piensa en una nutricionista.

Pero de momento, seguiré con mi plan. A ver si soy capaz de gestionarlo.
Y ya os dejo, que me he puesto de un plasta que tira p’atrás…

Un abrazo a quien haya llegado hasta aquí, que se lo ha ganado.









12 comentarios:

  1. Quiero mi abrazo!! quiero mi abrazo!!! ^^

    Además, con mucho gusto que me lo he ganado. Muy profundo y personal tu post, poca gente tiene las cosas tan claras ^^

    Un besote grande grande!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Toma tu abrazo, toma y toma, ja ja ja.

      Para gente con las cosas claras tú, uf, cuando me acuerdo de tus primeros post, en los que querías minimalizar tu casa... y mírate ahora. Eres una megacrack, ja ja ja.

      Yo soy más lenta, pero como una hormiguita, no voy a parar.

      Un besazo

      Eliminar
    2. Eso es lo importante!! muackkkssss!!!

      Eliminar
  2. coincido contigo de que para lo del peso necesito quien me este dirigiendo y no por que no sepa lo que es bueno o malo comer ha estas alturas conozco bien las porciones y calorías pero el hecho de rendir cuentas me hace sentirme más comprometida, y que bueno que has encontrado a la nutrióloga que te hace sentir cómoda; y ojala pronto puedas hacer esa limpia de cosas que no necesitas... saludos :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De momento la cosa creo que funciona. No solamente me siento motivada, sino que he empezado a bajar un poco de peso.

      Creo que estoy en buen camino...

      Un besote, Cane6

      Eliminar
  3. ¿Y qué hago yo que me voy perdiendo entradas tuyas? Jolín, ni me enteré de la de "La visita". Esto debería ser como facebook, que te va avisando...
    A ver...primero decirte que ya leí "La elegancia del erizo" y me en-can-to!!
    Respecto a la comida, no tiene porqué gustarte cocinar ni profundizar en la física y química de los alimentos. Pero experimentando y entendiendo pienso que se debería llegar antes y mejor al objetivo que, efectivamente, es adquirir unos hábitos saludables. Hábitos. Pa siempre. Yo creo que muchas lo estamos consiguiendo aunque no nos demos ni cuenta. Incluso aunque no adelgacemos. Será que ese no es el objetivo real.
    Por otra parte, buscar alguna razón psicológica a todo, me llega a cansar. Jolín, que nos encanta comer, que la comida está buenísima y ya. Nada de traumas ni aspectos por llenar. Si yo disfruto igual con mis verduritas espaciadas. Todo es una cuestión de hábitos, de desterrar los dañinos, los perjudiciales no por imposición ni momentáneamente sino por convicción y de manera natural, sin pensar.
    No sé si tu sobrepeso tiene relación con tus trastos. Pero venga! haz lo que creas correcto, prueba...endavant! Muacks y remuacks!

    ResponderEliminar
    Respuestas

    1. Esto ya te avisa, en el blogroll de la columna lateral o bien con un correo si eres seguidora. Por eso yo no sigo blogs, para que no me aturrullen con demasiados correos. Cada día miro el blogroll y así no se me escapa nada. PEEEEROOOO a veces la entrada nueva no sale hasta un día más tarde (eso está muy mal, señoritos de Blogspot, a ver si lo arreglais, caramba).

      "La elegancia del erizo", me alegro de que te gustara. A veces leo algún librito del que apenas espero nada, y me sorprende gratísimamente, despertando algo dentro de mí, una sensación de plenitud y de necesidad de buscar otras lecturas que me produzcan las mismas emociones.
      Esto solo lo comprenden las personas a las que les gusta leer, claro, pero es una pasada, je je je.

      Salvando las distancias, la peli también me gustó.


      Lo de los hábitos saludables, yo creo que los tengo. Y luego tengo también la capacidad de autoperdonarme si un día me apetece hacer o comer cosas que se salen de ahí. No creo que eso rompa el hábito. Por ejemplo: antes hacía unas ocho horas de ejercicio contundente a la semana. Y luego, si una semana pasaba algo que me impedía ir a entrenar, no se rompía el hábito, simplemente esos días no hacía lo que debía y la siguiente semana volvía al tema. Y como era algo que adoraba hacer... supongo que eso ayuda.

      Lo de la razón psicológica creo que es talqueasí, al menos en este caso. Es cierto que me gusta comer, pero la doctora no me dijo "vamos a buscar algo psicológico", ella solamente me preguntó por qué como más de la cuenta justo cuando llego a casa por la tarde. Me lo preguntó varias veces, con silencios entre medio (qué incómodo, ja ja ja). Y yo sé lo que pasa: llego a casa, tengo faena, faena de la que no me gusta, porque no es "fregar", o "hacer la cena", es "fregar sacando primero lo que hay por el medio, porque si no el mocho no entra y queda suciedad por ahí detrás", o hacer la cena es "buscar dónde demonios dejé tal ingrediente que creo que compré, o no, y sacar tres cosas del armario para encontrar ese aparato de cocina que necesito y que está detrás de todo esto".
      Bueno, no sé si me explico, pero más o menos es esto.

      Entonces, cuando sé las cosas que he de hacer, una chispita en mi cerebro dice "uy, ahora no, que es la hora de merendar". Y cuando irremediablemente he terminado la merienda y no me queda otra que ponerme a hacer la faena, mi subconsciente me dice que si como un poco más, como estoy ocupada comiendo, no puedo ponerme con la faena. Y luego se me tira la noche encima, he de sacar al perro, he de preparar una cena rápida y la comida de mañana (no lo que iba a hacer, porque ahora no me queda tiempo y no me voy a poner a vaciar armarios...) y acabo haciendo algo rapidito y menos saludable de lo que pretendía.
      Bueno, más o menos es eso.

      Lo de los trastos... bueno, es una cuestión de armonía en mi vida. La he catado y sé lo que es, sé lo que es sentirse feliz todo el santo día porque todo está donde debe estar, y no me refiero solamente a las cosas físicas, sino a todo. Es una sensación zen, es una paz interior, una serenidad espiritual. No lo sé explicar, pero lo echo de menos. Y lo necesito.

      Un besote, Lady Q.

      Eliminar
  4. Hola!

    Pensando, pensando, yo también como para no hacer lo que considero "mi obligación", de jovencita escuchaba música.

    Esa media hora de sobremesa resistiéndome a levantarme porque me da pereza recoger y después preparar clases, por ejemplo. Esa pereza infinita en ciertos momentos del día. Ese pensar, "uf, estoy echa polvo, cinco minutos más de descanso" y me como ocho dátiles y seis nueces mientras tanto.

    Creo que coincido contigo en que necesitamos más alguien que nos ayude a centrarnos en nuestros objetivos, que cambiar muchos hábitos alimenticios. La teoría nos la sabemos bastante bien y la hemos practicado durante años.

    Por último, ordena y, a la vez, no te olvides mucho de tus aficiones. Es bueno no perderlas.

    Petons!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese "cinco minutos más de no hacer loquesea", ahora estoy aprendiendo a pasarlos sin comer. Puedo hacer el vago, puedo fantasear, puedo tocarme las narices... pero con la boquita cerrada, que así no entran moscas ni comida.

      Tienes razón: la teoría la sabemos. De hecho, la doctora me dijo que no me va a dar teoría porque ve que me sé toda la que necesito, y me explicó algunas cosas de las que me preguntaba Alicia (y que a ella sí que le han contado de pé a pá). Por ejemplo: lo de no la fruta después de comer. Me explicó lo de la fermentación de los azúcares, que se digieren distinto después de comer que si tomo la fruta sola a media mañana o media tarde.

      Centrarme en mis objetivos. Me dijo que le mande un whatsapp cuando tenga ansia por zampar. Creo que no me hará falta, solo de coger el móvil para escribirlo, ya me centraré en otra cosa que no sea comer. Es el primer gesto para distraerme, je je je.

      Mis aficiones las tengo semiolvidadas desde hace años por culpa de los trastos. Por eso ahora he decidido aplazarlas durante unas semanas, hasta que me organice y pueda disfrutarlas a base de bien.

      Un besote, Pili guapa.

      PD - Se puede escuchar música mientras haces faena, que lo sepas... ja ja ja

      Eliminar
  5. He llegado hasta el final... como no, si iba dedicado a mi MUUUUUUAKS, Te como a besos.

    Te comento que le he contado a Cristina, mi DN el caso y se ha puesto triste por el intrusismo y por cómo alguien, que encima es Personal Sanitario, con ánimo de lucro es capaz de jugar con las personas en una consulta.

    Si te sirve como animadora o motivadora para perder peso perfecto, pero dejas tu alimentación y asesoramiento( y me pongo seria)a una estafadora:

    " Como cardióloga cobra por la primera visita 45 euros (aunque creo que es para una visita de corazón, no de alimentación, que es más barata). Eso lo vi un poco rarito, porque al pedirle hora le pregunté directamente cuánto me iba a costar. Y me contestó que depende, que cuando me viera ya me lo diría, que seguramente no llegaría a esos 45."

    Una persona que al pedirle cita le consultas sus honorarios y te dice DEPENDE es ya directamente para DENUNCIAR.
    Por ley tiene que tener los precios de la consulta y servicios visibles y si no, decirlos.

    Como cardiologa sera maravillosa.

    Ojalá esta tercera visita te haya dicho claramente sus honorarios, te haya realizado las medidas antropométricas, sepas cual es tu por centaje de grasa abdominal ( esto es importantisimo para un especialista en cardiología, ya que es fundamental para evitar enfermedades cardiovasculares y saber cómo de propensa eres) y te haya dado pautas de verdad y no como te diría tu abuela ¡ qué guapa estás hija!

    Porque me importas y porque no quiero que te tomen el pelo, ni te hagan perder tu tiempo y que te enseñen cómo hacer las cosas de maneras más idóneas para ti <3

    Ojalá en esta tercera visita me tenga que tragar todo lo que he escrito.

    Mil besotes, ¡Guapaza!

    ResponderEliminar
  6. Hola, Alicia.

    No soy una ilusa ni una locatis, je je je. Me gustó la forma de encarar el problema que me mostró la doctora.
    De hecho, fui a la primera visita en plan "de prueba", a ver de qué iba.

    Supongo que cada persona tiene unas necesidades concretas que van variando en los momentos diferentes de la vida. Hay gente que ha estado gordita desde la infancia, y seguro que tienen que encarar el problema desde otra perspectiva. Yo he sido delgada hasta llegar a la edad adulta, luego engordé, pero cuando me he puesto "en serio", he llegado a bajar hasta los sesenta y pocos kilos, que es mi peso saludable. Y me ha durado un tiempo, mientras yo me he sentido "en armonía". Luego, poco a poco he dejado esa armonía: el estrés, el trabajo, la casa... al final sin darme cuenta, he vuelto a comer desproporcionadamente.

    Si me fijo en mí misma, cada vez que he perdido más de diez kilos de peso, nadie me había dicho mi porcentaje de grasa ni me habían dado demasiada información sobre los micronutrientes o los macro, o lo que sea. En realidad, cuando he perdido peso ha sido porque he estado ocupada en vivir la mar de a gusto y no me ha dado por asaltar la nevera. Comía a las horas, y sin ansiedad. No pasaba hambre y aún así, adelgazaba. Estoy hablando de mí, cada cuerpo es distinto y no puedo generalizar, eso sería una irresponsabilidad.

    Hace tiempo visitamos a un endocrinólogo, porque una de mis hijas tenía obesidad. Le hizo todo tipo de pruebas, la puso a dieta... la niña bajó un poco de peso, pero en breve volvió a subir. Empezó la universidad (en otra ciudad), y al final pasó de seguir visitándose y lo dejó estar. Siguió gordita durante mucho tiempo, y hace un año, después de unos cambios personales que la han hecho sentirse muy bien consigo misma, empezó a bajar de peso, hasta llegar a perder casi veinte kilos. Sé que no ha hecho dieta, simplemente come distinto. Ella ignora totalmente las cuestiones dietéticas, no es un tema que le interese especialmente. Y sin embargo, cuando se ha sentido a gusto, cuando las cosas le han ido bien en su vida, ha adelgazado.

    Por eso la doctora me gustó. En vez de darme una dieta, me animó a buscar los motivos por los que me pongo a zampar cuando ya hace rato que he dejado de tener hambre. Y en este momento de mi existencia, creo que era lo que necesitaba. Tal vez más adelante me haga falta más información o un análisis exhaustivo de todo lo que me meto en la boca, pero ahora mismo tengo suficiente.

    No quiero defender a mi doctora a capa y espada, no sé cómo visita a los demás pacientes, solamente sé que en mi caso, cada vez que salgo de su consulta, lo hago satisfecha y con ganas de encarar la semana con energía. Y en breve, espero poderme poner el vestido que me espera en el armario, ese que no me entra desde hace tiempo...

    Espero no haber sido pesada con la respuesta, es que me enrollo más que una persiana...

    Un besote, Alicia. Te agradezco que te preocupes por mí, eres un amor.

    ResponderEliminar

Adelgazar es más fácil en compañía, así que no te cortes y suéltalo...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...