jueves, 15 de octubre de 2015

La comida no se tira



Una vez os conté que yo era víctima usuaria del comedor, en el colegio de monjas.

Fue el día que expliqué mis traumas infantiles con el puré. Leerlo AQUÍ si queréis cachondearos un poco de mí (o también podéis mostrar una miajilla de compasión, porfavó).

Lo de "no se tira la comida" lo estuve interiorizando toda mi infancia, en el cole. Las monjas insistían mucho en eso. De hecho, no había forma humana de escaquearse en el comedor.
Un día al año se celebraba "el día del Domund", y podíamos ayunar para que otros comieran. Yo, toda inocente, me ofrecí voluntaria para entregar mi comida. Lo de "toda inocente" lo digo porque pensé que me iba a escapar del puré.

POS MIRA... NO. La monja (que era monja, pero no tenía un pelo de tonta), dijo que si de veras queríamos hacer un sacrificio, nos quitaría el postre. Y me quedé sin naranja. Y me tuve que comer el puto puré. ¡Qué cruz!




Lo de "la comida no se tira" también lo tenía bien aprendido de casa de mi abuela, porque ella había pasado una guerra y le parecía (y lo es) un pecado tirar la comida mientras hay tantísima gente pasando necesidades.

Sin embargo, hay otra frase que me parece más adecuada a nuestro blogerío de la gordisfera:

MÁS VALE A LA BASURA QUE A LA CINTURA

Yo lo que hago (para no ofender a mi abuela ni a nadie) es

MÁS VALE A LA NEVERA QUE A LA CADERA

que es lo mismo, pero sin tirar nada...



12 comentarios:

  1. Eso hacemos en casa, además a posta, cocino un poco de más y voy guardando raciones, así un día o dos me escapo de cocinar, y encima comen a la carta jejeje.

    Tirar no se debe tirar nada, a mi también me parece muy grave.

    Besitos!!

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    1. Yo también cocino de más y guardo cosas en el congelador, pero "congelador" no rimaba con nada... :-(

      Es una forma de minimalismo culinario: menos cocinar, menos limpiar, menos faena.
      Todo lo que sea "menos" está bien en estos casos, je je je (excepto la calidad, claro).

      Besotes!

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  2. Efectivamente, Amelia. Yo de tirar comida, ¡también ná de ná! Me ha encantado, jajajaja, más vale a la nevera que a la cadera Yo iba a un cole de jesuitas y también era pecado mortal tirar nada de comida la basura: como te pillaran en el recreo tirando algo, te ibas a enterar. Jajaja. Pero, a pesar de que mi motivación actual para no hacerlo es otra, era verdad.
    Muy divertida la entrada de hoy. ;)

    Un besazo, Amelia.

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    1. A mí me pillaron una vez intentando escapar con unos guisantes estrujaos en el bolsillo de la bata, dentro de una bolsita de plástico.
      ¡Me los hicieron comer!
      ¡TODOS!

      Jo, voy de trauma en trauma... ja ja ja


      Besotes

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  3. Lo tuyo con el puré es como lo de Mafalda con la sopa :D
    Nosotros tampoco tiramos nada de comida (cocina de aprovechamiento) y el pan duro se lo damos a los peces. De cuando en cuando, vamos a la playa, a un muelle pequeño y alimentamos a un puñado de peces de la zona.
    Ni en la cintura ni en la cadera... ¡a la nevera!
    Besazos, mi patita.

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    1. Añade al puré los guisantes del comentario anterior, ja ja ja. Mafalda total.

      Yo con el pan duro hago migas (que engordan de flipar con el aceite y todo eso, pero una vez al año no hace daño).
      Si tengo mucho pan, hago un potaje de arroz con sobras (grasitas de la carne, hígados de pollo, riñones...) y lo mezclo con el pan. El perro y la gata me persiguen mientras voy hacia sus platos con la ollita.
      Y luego se pasan una hora relamiéndose, ja ja ja.

      Un besote, Curvi guapa.

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  4. Hola.
    Yo también estudié durante varios años en un colegio religioso, pero no pasé lo de la comida porque almorzabamos en casa, eso sí, nos daban desayuno escolar, que consistía en un pan y una taza de leche saborizada, que era muy delicioso, a mí me encantaba.
    Lo que si pase fue en casa, que mamá quería que acabáramos todo el plato, mi hermano se rebelaba y nunca acababa su plato: y siempre fue de constitución delgada; yo por el contrario que era más pequeña comía todo lo del plato e incluso pedía "aumento" buscando la aprobación de mi madre... Ni mi padre comía todo el plato, yo solía comer más que todos en casa, mamá siempre comía menos que todos en casa, se servía muy poco porque se cuidaba, ella es delgada. Recuerdo comer y comer, no por hambre, devoraba toda mi comida solo para que al final mi madre me dijera que estaba contenta por haber ingerido todo y más de su comida, mientras observaba como mi hermano y papá comían con calma su plato, como la gente normal, supongo.
    Ahora comprendo que la comida está relacionada con nuestras relaciones afectivas. Creo que en aquel entonces, me comía mis emociones para no expresarlas.
    No me gusta tirar la comida, intenté dejar la bulimia por ello. Actualmente no vomito. :) Pero, sólo sirvo en el plato lo que comeré, así que no dejo el plato con comida porque no hay nada que no me guste, o que sea demasiado; incluso en las compras, papá añadió que sólo se comprará lo que comemos y mamá acabó por aceptarlo, así que yo creo que todo se resume en:
    1. Sirvete lo necesario, que no hay porque obligarse a comer, se acabaron las dictaduras o monjas estrictas, jeje.
    2. Realiza tus compras sólo de alimentos que gusten en la familia, debe ser variado, obviamente.
    Perdona por taaaan largo comentario, es que me emociono porque entiendo lo que es comer algo que no te gusta... Jejeje.
    Ciao y suerte con la dieta.Vamos que se puede!

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    1. La comida está MUY relacionada con las relaciones y las emociones, empezando desde que nacemos con la leche materna.

      Me pone triste imaginarme una Daniela pequeñita intentando tener contenta a mamá, sin saber que te iba a querer igual.

      Me alegro de que actualmente no vomites, es importante.
      Tienes razón en los dos puntos que me has puesto (y sí, comer me gusta, ja ja ja).

      No me pidas disculpas por hacer un comentario largo, puedes expresar todo lo que te apetezca. A mí me gustan los comentarios largos (leerlos y escribirlos, je je je).

      Un besote y un abrazo.

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  5. JAjajaja me encanto eso de mejor en la nevera que en la cadera!!! Yo no tiro nada! Todo va al freezer, o como mucho para los perros, pero nada a la basura!
    O a veces lo ponemos en la volqueta (tachos de basura que hay en todas las cuadras), del lado de afuera con un cartel que diga que es comida, para la gente que revuelve la basura y no tiene para comer!

    Saludos!!

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    1. Está bien que se dejen las cosas fuera para los necesitados. Es una pena ver a la gente revolviendo, qué pena de mundo.

      Un besote.

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  6. En mi casa solo se tiran las migas de cortar el pan. Mi abuela limpiaba los yogures de los siete nietos con el dedo porque pasó una guerra (la guerra) y luego se quedó viuda con tres niñas y muchas deudas. Tirar la comida es como un pecado y nos lo han inculcado desde pequeñas. Siempre me acabo todo lo del plato, soy de las que dejo el plato limpio, impecable, casi no se nota si alguna vez ha habido comida en él (de no ser por los huesos o las peladuras de la fruta). Si me sirvo una rebanada de pan, me la acabo aunque esté llena. Me acabo toda el agua. Y no creo que cambie.

    Lo que sí voy a cambiar es a volver a comer las cantidades como me enseñaron en casa y no como me he acostumbrado después. Voy a volver a no picar entre comidas ni a comer tantos dulces.

    Soy una glotona, siempre lo he sido, pero estoy mejorando y poco a poco me parezco más a la Pili de 20 o 30 años.

    También cocino de más para luego congelarlo o guardarlo para dentro de tres días. Cuando no hay tiempo, se hace eso o te vuelves chiflada.

    Me ha gustado mucho la entrada. Pero que mala leche tenían las monjas....

    ¿Comes purés hoy en día? juajuajua.... qué graciosilla me estoy volviendo...

    Petons i abraçades!!

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    1. Qué mona ella, con el comentario de los purés... ja ja ja.

      Y ja. Prou.
      ;-p

      Las abuelas, qué entrañables.
      Cuando un niño no quería comer algo, le soltaban "si hubieras pasado una guerra verías como lo encontrabas todo bueno".
      Qué vida más dura la de esa generación (y la actual en muchos lugares, que dan ganas de llorar al poner las noticias).

      Respecto a limpiar el plato, la cosa está en ponerse menos cantidad, así te lo puedes comer todo sin remordimientos ni nada. Bueno, yo suelo comérmelo todo (y repetiría, que conste), no tengo problemas con eso, je je.

      Las monjas de mi cole eran muy modernas y buena gente, menos la del comedor, ésa era más chapada a la antigua y daba miedito sentarse a la mesa. Un día tendría que juntar todas las anécdotas de mi paso por el comedor escolar, darían para un libro, ja ja ja.

      Petons.

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Adelgazar es más fácil en compañía, así que no te cortes y suéltalo...

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