miércoles, 25 de febrero de 2015

No todo es "fuerza de voluntad" en esta vida



Algunas personas nos autodenominamos tragonas, decimos que comemos sin freno, que no podemos aguantarnos, que "fue sólo el finde", "es que era un cumpleaños", "fuimos al cine", "empiezo el lunes", "por culpa del viaje", "hago los guisos de toda mi familia", "como en el restaurante", "trabajo en una cocina"... las justificaciones son reales, y a miles.

Y para un rato, parece que sirven como excusa.

Cualquiera que nos lea, pensará que comemos de una forma muy "como si nos obligaran":
No ha sido culpa mía, la comida estaba allí y yo no quería, pero ELLAAAA se ha metido en mi boca y se ha digerido y ha acabado en mis lorzas. Ahí toda puesta y colocadita, la muy.

Hace unos días, cuando escribí la entrada de mi blog tan deprimida, llegué a pensar que lo mío no es un problema de peso, sino de mente. No como por hambre (a veces sí), más bien es por ansiedad, por no saber parar, por no tener sensación de saciedad. Me falta algo.

Busqué por internet y encontré esta página:
http://www.comedorescompulsivos.es/

Se trata de una página similar a alcohólicos anónimos, pero con comida.
Hay vídeos con personas que cuentan sus problemas con el ansia de comer. Te dejan claro que NO es un problema de falta de voluntad, no eres "esa gorda tragona que no para de comer porque pasa de todo". Se entiende que "esa gorda tragona" (o gordo tragón, que haberlos haylos) lo está pasando mal, que ya quisiera poder parar.
Escuchar a esta gente me hizo recapacitar. Y me animó a intentar controlar el tema por mi cuenta, sabiendo que en el momento que los necesite, ahí estarán.

Ah, me tiró un poco p'atrás que fuera un grupo tipo secta o cosas raras, porque los ayudaba alguna parroquia. Pero al final me quedé con lo que contaban los testimonios (algunos también tenían el mismo temor que yo) y vi que estaba equivocada respecto a eso.
Mejor.


 

9 comentarios:

  1. Pues es verdad que la mayoría de veces nos ponemos excusas cuando sabemos que hemos comido más de lo que deberíamos, por no admitir que lo que pasas realmente es que nos gusta comer. Yo lo admito, me gusta comer y siempre me gustará, y mil veces he comido porque se me antojaba y no por hambre. Pero bueno, lo importante en la vida como yo digo es saber compensar y tampoco va a pasar nada por darnos un caprichito de vez en cuando, ¿no?
    Sigue así guapa

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  2. A mí un día me dijeron que mi problema con los atracones no era una enfermedad alimentaria, era estrés y agotamiento mental.
    ¡Claro que disfruto comiendo! Nunca he sido una persona flaca, he tenido algo de sobrepeso en la adolescencia y ahora, al llegar a la cuarentena. He hecho dietas poco estrictas varias veces y siempre solía bajar 2, 3 y hasta 4 kg. Ahora no lo consigo. ¿Por qué? Falta de motivación, dejadez, estrés...
    Hoy, una compañera que está delgada y estupenda ha dicho que no comía "no sé qué" porque engordaba. Joplis! Por eso ella no está gorda y yo sí. No me privo de nada.
    Bueno, que se hace de noche y quiere llover... tú ya me entiendes.
    Petons!!

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  3. Dicen que a partir de los cuarenta cuesta más perder peso.

    Luego dicen (otros) que eso es un mito y que se puede perder igualmente, aunque a cierta edad el peso ideal ha subido un poco y no hace falta aspirar a pesar 60, con 70 a lo mejor ya estás estupenda...

    El tema es que si nos gusta comer y lo hacemos tranquila y conscientemente, puede que engordemos unos gramos, tal vez. Pero cuando subimos dos kilos o cuando hemos tragado como si no hubiera un mañana... cuando nos sentimos mal o culpables, entonces es cuando tenemos un problemita con el ansia de comer.

    Ya sabéis lo que quiero decir.


    Besotes.

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  4. Una vez busqué info sobre eso... más que nada por que cuando dejé de estudiar y no encontraba curro me descubría a mi misma pensando todo el día en comida. Igual estaba cenando y pensaba en que luego más tarde me iba a comer tal o cual... "niña, para el carro que estás cenando y no eres ni consciente". Comía sin hambre, por ansiedad... y eso me sigue pasando aún ahora los días que estoy en casa por la tarde sobre todo. Quiero comer y mucho y cosas no sanas. No entiendo porqué me pasa esto pero intento controlarlo como puedo... a veces fallo, pero otras pues lo que te comentaba zanahoria o apio y mucha agua. Creo que todo esto tiene más de mental que de otra cosa! Un beso y gracias por compartirlo con nosotras muuuua!

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    Respuestas
    1. Yo creo que debe ser algo químico del cerebro. Alguna sustancia u hormona de ésas que controlan la sensación de saciedad. Si estamos con ansiedad, es posible que esas hormonas se despisten y necesitemos más energía para poder atender la situación "de peligro" (el cerebro debe creer que si estás ansiosa es para poder reaccionar ante algo).
      Y si necesitas más energía, el cuerpo te pide comer cosas calóricas.

      Digo yo que debe ser algo así... (explicado por alguien que no tiene ni idea, ja ja ja).

      Un beso, guapa.

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  5. Pues yo te digo que puedo ser comedora compulsiva.

    ¿ Por qué?
    Porque me doy atracones.

    Reconozco que estoy gorda por mi vida sedentaria y mi mala alimentación, pero es cierto que me doy atracones.

    En esos atracones puedo estar bien o mal de ánimos y mi voluntad no tiene nada que ver en ellos.

    ¿Por qué voy a una nutricionista?
    Porque sola jamás bajaría de peso. Ella me ayuda no sólo con el peso, me da ánimo, me enseña a comer y controlar.

    Pero el trabajo en casa es mio.
    Tener un blog, leeros y compartir me ayuda a no tirar la toalla más veces a diario.
    Sigo a vari@s comedor@s compulsiv@s y el tema es saber controlar y estar emocionalmente "equilibrado"
    No es broma el coach en alimentación es muy importante.

    Dejar de fumar, el alcohol, puede ser llevadero, pero ¿dejar de comer? Sin alimento no funcionamos.
    Un comedor compulsivo lucha entre alimentarse y atracar la nevera, es duro, pero que trabajarlo.

    Amelia, recuerdas cómo hice la Dukan y bajé sin problemas.
    Un comedor compulsivo siempre tiene fuerza de voluntad, pero su atracón es más poderoso.
    Hay muchos depresivos y se abandonan, ahí es dónde no hay que llegar.

    Hoy me tocará entrada positiva ;-)

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    Respuestas
    1. Me alegro de que te ayude una coach, sea nutricionista (o aunque no lo fuera).

      En esa página, alguna persona se quejaba de que la gente piensa "mira, está gorda porque le da la gana, porque quiere comer como una tragona". Y la pobre no sabía cómo parar. Lo hacía todo bien, y de pronto en cuestión de minutos se iba todo al carajo.

      Me sonó tanto la historia... aunque yo no me doy atracones, sí que como hasta sentirme harta. Y he comprobado que cuando estoy a gustito, serena, haciendo cosas que me gustan y sintiéndome bien, no necesito comer tanto.

      Estas páginas de ayuda están bien para cuando uno no sabe dónde acudir.

      Entre todos lo conseguiremos, la unión hace la fuerza...
      ;-D


      Un besote, voy a ver tu entrada positiva.

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  6. hoy he descubierto tu blog.Espero seguir pasando por aqui leyendote.Mucha suerte!!!
    Saludos.

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Adelgazar es más fácil en compañía, así que no te cortes y suéltalo...

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