sábado, 28 de septiembre de 2013

Y sigo cumpliendo...



Ayer fui a clase de ¿gimnasia?

Como ya sabéis, me borré del gimnasio hace tiempo. Solamente me apunto en verano, para ir a la piscina cubierta a nadar (en la piscina "de verano" me da el sol en la cara, no hay carriles y tengo que sortear a las señoras que van a remojarse mientras charlan con las amigas y a adolescentes que se tiran de bomba).

Hace un par de semanas me enteré de que en mi pueblo se reúnen unas cuantas chicas para hacer unas clases de cardio, zumba, abdominales...  Lo hacen por cuatro duros en un local del ayuntamiento que no tiene material de fitness ni nada de nada (hacemos los steps en un escalón altísimo). La chica es monitora en dos gimnasios, y hace esto como horas extra. Total, que allí que me fui yo.

El ejercicio de la foto fue uno de los que hicimos.
Caramba, creía que serían clases flojitas, pero de eso nada, monada. A los dos minutos estoy sudando la gota gorda, y al rato ya siento ese dolor tan "agradable" que produce el ejercicio duro. Creo que hay tres tipos de dolor: el que asusta porque no sabes de qué es, el que sí sabes y puedes empezar a poner remedio, y el que viene de hacer ejercicio, que no es dolor-dolor, sino queja del cuerpo por moverte más de lo acostumbrado.
Pues ese dolor es el que siento estos días.
Eso sí: agujetas no he tenido.

Con la comida no estoy tan satisfecha, aunque sigo con mi rutina de comer sano. Ayer comí un plato de lentejas guisadas con verduritas y una cucharada de aceite para seis raciones de lentejas (que luego congelo). La verdad es que salen muy buenas, casi casi como si estuvieran guisadas con su choricito y su morcillota, pero sin. Lo acompañé con una cebolla aliñada con vinagre, un vaso de cerveza (mientras haga calor...) y sandía de mi huerto para cerrar la comida.
Por la noche, dos rebanadas de pan con tomate y jamón serrano, con un yogur de postre.
El desayuno, como siempre, un café con leche y un bocadillín. De merienda, otro café con leche y dos galletas María integrales, mi último descubrimiento (porque me equivoqué de paquete en el super).

Dos litros de agua durante el día.

En fin, que creo que es buena idea ir escribiendo a diario, aunque no sea muy detallada la lista de comidas... pero así me autoanimo, je je.

5 comentarios:

  1. ¡Muy bien, mi niña!
    Genial idea esa de ir a las clases de gimnasia. Lo que has puesto de comida está muy bien, también el agua. Dale caña a las cosas que estás haciendo bien y, con el tiempo, será cada vez menor el número de cosas que hagas mal.
    Un beso enorme.

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  2. Muy bien guapa haberte integrado en clases para hacer ejercicio, y el menú muy bien, yo tambien como lentejas porque, hay que comerlas, no abusar y no ponerle el chori, Me alegro de que el hacer ésto te "autoanime"!
    Un saludo!

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  3. Estoy contenta porque no tenía ganas de ir a ningún sitio, ni gimnasios ni puñetas, lo que me apetecía era quedarme en casa, que hacían una buena peli (que me perdí). Pero una vocecita en mi cabeza me dijo "ve a gimnasia, ve a gimnasiaaaa" y claro, tuve que ir (no me fio de nadie que viva dentro de mi cabeza, que igual me da un coscorrón desde dentro, ja ja ja).

    Besotes.

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  4. muy bien mi niña!!! y seguro que te divertiste en la clase y todo!!!
    un besazo preciosa!!!

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Adelgazar es más fácil en compañía, así que no te cortes y suéltalo...

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