sábado, 3 de noviembre de 2012

La sartén por el mango


Tengo sartenes. Vale, como todos, supongo.

Después de años y años de casada (27), y de tirar a la basura sartenzuelas de baratillo que iban y venían, decidí comprarme unas nuevas: las definitivas. Y me fui a una sartenería especializada (bueno, era una tienda de menaje del hogar, pero me ha hecho gracia sartenería).

Las compré de buena calidad, me costaron una pasta gansa, pesan un montón (las tres juntas casi cuatro kilos), tienen el fondo grueso, de acero inoxidable. Son fáciles de lavar, bonitas y a simple vista parecen unas sartenes para toda la vida.




Vamos, que estaba yo más contenta que todas las cosas con mis sartenes, larilorilorí, larilorilorá...

Pero la felicidad sartenil dura poco en esta vida... en mi caso, unos tres años me ha durado (poco, para el precio que pagué por ellas).

Ya hacía tiempo que noté que se pegaban, a pesar de mis cuidados. Cocinar en ellas empezaba a ser un palo gordo, tenía que usar más aceite de la cuenta y para limpiarlas tenía que dejarlas en remojo porque siempre quedaban cosas pegadas.

El otro día iba a hacerme la cena cuando me di cuenta de que al frotar salían pequeñas partículas de teflón, el recubrimiento antiadherente que llevan por dentro.

Busqué información y resulta cancerígeno que eso se mezcle con la comida. Es más, simplemente con inhalar los humos que produce la sartén (aunque esté nueva), las personas pueden enfermar.


 
No me había fijado tan de cerca, en serio.
Sabía que estaban mal, pero no tanto...


La pregunta es: si es tan peligroso ¿por qué fabrican con ese material los utensilios de cocina? además de otros muchos artilugios para el hogar, ropa antimanchas, envoltorios de comida...
Y la respuesta: la empresa que lo patentó es tan poderosa que no va a permitir que nadie le pare los pies.

Así que ayer me fui a por unas sartenes nuevas. Había una oferta de sartenes de cerámica, y me he hecho con ellas. También tienen el fondo grueso, por fuera son de acero inoxidable y además de bonitas, creo que no son malas para la salud. Pesan entre las tres 2 kg, y son más grandes que las otras. Además pueden ir al lavaplatos sin ningún problema (aunque no voy a meterlas, porsiaca).


 
Estaban con la cerámica blanca, muy bonitas, pero he pensado
en los sofritos de tomate destiñendo y no me he atrevido.
Qué poco aventurera soy, dios santo.      :-p

Con un par de gotas de aceite cociné las costillas y las verduras del potaje de garbanzos de ayer, y tuve la sartén un montón de rato al fuego mientras iba haciendo chup-chup el "sofrito". Al mover la comida, resbalaba literalmente dentro de la sartén.

Creo que he acertado. No sé si serán las sartenes de mi vida, pero espero que me duren muchos años.


 
Si hacía la foto de cerca se me reflejaba el careto



Ahora toca deshacerse de las sartenes viejas, así que el lunes sin falta me voy al centro de reciclaje. Lo llaman punto limpio (no me gusta, es como si los demás puntos fueran sucios).
Aquí lo llamamos deixalleria, de deixalla (deshecho). Así que en castellano debería ser deshechería, más o menos como la sartenería que decía yo antes, ja ja ja.






10 comentarios:

  1. mi hermana cmpró sartenes de esas hace super poquito y son genialeees! no se pegaa nada, son super faciles de limpiar! no como las de toda la vida.. que te hartas de frotar! te van a encantaar! lo unico que yo creo que se rompen muchisimooo mas facil.. asi que hay q cuidarlas!

    un besito !

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    1. Supongo que la cerámica será más delicada que el teflón, que es un polímero plástico y no-sé-qué.

      En casa no tenemos niños pequeños, a ver si somos capaces de cuidar las cosas... :-p

      un besito

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  2. Tengo yo una en blanco y va de coña! No se pega nada y se limpia super bien!!
    Por cierto también tengo que tirar unas cuantas! Aix ahora mismo estoy deslomaita, 6 horacas limpiando la cocina!! Puaj, la de grasa que he sacao (ojalá también de mi cuerpo serrano)

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    1. En vez de estar aquí contestándote, debería estar haciendo lo mismitico que has hecho tú en mi cocina: desgrasarnos ambas, ja ja ja. Seguro que has perdido peso, limpiar es un ejercicio bestial. Poco fashion, es verdad, pero oye... menos da una piedra.

      Pero en vez de hacer 6 horas seguidas, creo que voy a hacer una al día hasta que acabe (de momento, ya he hecho la nevera esta mañana). A ver si en esta semana lo liquido.

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  3. Las mías también están hechas un asco y prefiero no pensar en si se caen trocitos o no en la comida. En cuanto pueda me voy a agenciar unas de cerámica, que parecen algo más fiables...

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    1. Incluso unas de acero inoxidable son mejores (como los cocineros profesionales, que ninguno usa teflón).

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  4. Yo fui más valiente que tú y sí que las compré de cerámica blanca, jejeje... pero las tengo sólo medio año y la que más utilizo para cocinar ya tiene una tonalidad beige, no sé si es que habré quemado la cerámica... pero lo cierto es que no se pega nada nada y nada.
    Saluditos!!!!

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    1. Yo recordé la taza de infusiones de mi compañera, que es de cerámica blanca y de tomar infusión super fuerte a diario está manchada (ni lejía ni ná de ná). Por eso no me atreví, pero eran más bonitas en blanco.

      Me alegro de saber que después de un tiempo sigue sin pegarse nada.

      Un beso.

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  5. Ya me antojaste....tengo que comprarle unos a mi mamá (qué es la dueña de la cocina y muy de milagro me deja hacer algo a mi) =P
    Se me antojan los blancos porque se ven muy elegantes.. ideas mías!

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    1. Las blancas eran más bonitas, es cierto. No me atreví por lo de las manchas, pero eran preciosas.

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Adelgazar es más fácil en compañía, así que no te cortes y suéltalo...

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